Mongolia: estepas del norte y Gobi-Altai


  • Viaje guiado por Mongolia
  • 13 días de duración
  • Precio de referencia con vuelos internacionales

El viaje

A lo largo de casi dos semanas procuraremos obtener una idea lo más completa posible de la avifauna de este país, tan hermoso como extenso. Y también intentaremos aprender y disfrutar de distintos aspectos de su gente, cultura e historia. Para ello recorreremos en primer lugar, tras visitar la capital Ulan Bator (Ulaanbaatar), la región de estepas y lagos situada al este de la misma, en la provincia de Khentii.

 

Ya al salir de Ulan Bator, en las orillas del río Tuul (o Tuur), un rosario de graveras inundadas bordeadas de sauces, podremos ver a nuestras primeras grullas damiselas (Anthropoides virgo) y a pájaros tan interesantes como el herrerillo azul (Cyanistes cyanus), el pájaro moscón coronado (Remiz coronatus), el camachuelo colilargo (Carpodacus sibiricus) o el escribano aureolado (Emberiza aureola). Una vez en la provincia de Khentii nos moveremos en torno a la pequeña ciudad de Delgerkhaan, la antigua Avarga, que fue la primera capital de los mongoles. Desde ella lanzó Genghis Khaan sus famosas expediciones militares a finales del siglo XII y cerca de aquí se puede contemplar hoy una enorme estatua ecuestre del guerrero.

 

En esta región podremos estudiar lo más característico de la avifauna de las estepas, que incluye especies como la calandria de Mongolia (Melanocorypha mongolica), el bisbita de Richard (Anthus richardi), el alcaudón Isabel (Lanius isabellinus) o la ganga de Pallas (Syrrhaptes paradoxus), al lado de abundantes rapaces, entre otras águila esteparia (Aquila nipalensis), busardo mongol (Buteo hemilasius), halcón sacre (Falco cherrug) y cernícalo del Amur (F. amurensis). También cabe observar mamíferos, por ejemplo la gacela mongol (Gazella gutturosa), la liebre de Tolai (Lepus tolai), la marmota siberiana (Marmota sibirica) o el zorro corsac (Vulpes corsac). Las aves acuáticas las buscaremos sobre todo en la reserva natural de Gun Galuut, con abundantes grullas que incluyen a la cuelliblanca (Antigone vipio) y en ocasiones, incluso en verano, a la rarísima y amenazada grulla siberiana (Leucogeranus leucogeranus). Esta zona protegida, de unos 200 kilómetros cuadrados, incluye el río Kherlen, un gran lago estepario y una amplia extensión encharcada donde se pueden contemplar limícolas variadas y entre las anátidas, especies como el cisne cantor (Cygnus cygnus), el ánsar indio (Anser indicus), la cerceta de alfanjes (Mareca falcata) y el negrón siberiano (Melanitta stejnegeri).

 

De regreso hacia Ulan Bator visitaremos el parque nacional de Terelj, con una dilatada área periférica de protección que llega hasta las fronteras de Rusia. En sus montes alternan los bosques de alerces y abedules con roquedos graníticos de curioso aspecto y prados alpinos que en en esta época están llenos de flores, incluyendo numerosos edelweiss. La avifauna forestal contiene especies tan atractivas como el urogallo piquinegro (Tetrao urogalloides), el gallo lira (Lyrurus tetrix) y el grévol (Bonasa bonasia), además de los picos tridáctilo (Picoides tridactylus) y dorsiblanco (Dendrocopos leucotos), los zorzales papirrojo (Turdus ruficollis) y rojigrís (T. obscurus), el ruiseñor azul (Larvivora cyane), los mosquiteros sombrío (Phylloscopus fuscatus) y bilistado (P. inornatus), y los escribanos herrumbroso (Emberiza rutila) y cabeciblanco (E. leucocephalos). Además de la observación de aves, se puede disfrutar en Terelj de paseos a caballo y de la visita al templo budista de Aryapala.

 

Nuestra segunda semana en Mongolia la pasaremos en el sur del país, ya cerca de la frontera con China, en la zona donde las cadenas meridionales del Altai dan paso al desierto del Gobi. Volaremos para ello previamente hasta la ciudad de Dalanzadgad. En el desierto del Gobi, lugares a visitar incluyen las espectaculares dunas de arena de Khongor, de hasta 300 m de altura, y las colinas de Bayanzag, o Flamming Cliffs, famosas estas últimas por los descubrimientos de dinosaurios. En esta zona persisten extensiones de un arbolito, el saxaul (Haloxylon ammodendron) en las que un pájaro característico es el gorrión del saxaul (Passer ammodendri) y también es posible dar con la curruca enana (Sylvia nana). En torno a los campamentos de gers en los que pernoctaremos y en las extensiones llanas que vamos a atravesar son especies características los chorlitejos mongol grande (Charadrius leschenaultii) y asiático grande (C. veredus), así como las collalbas isabel (Oenanthe isabellina) y desértica (O. deserti), el alcaudón isabel (Lanius isabellinus), el curioso arrendajo terrestre mongol (Podarces hendersoni) y si hay suerte, la avutarda hubara asiática (Chlamydotis macqueenii).

 

Nuestros últimos días de viaje los dedicaremos a las montañas del Altai-Gobi, en el parque nacional de Gurvan Saikhan, centrándonos en el espectacular cañón de Yol (Yoliin Am). Este cañón recibe su nombre del quebrantahuesos (Gypaetus barbatus), que allí anida. Se deja también ver en verano el buitre del Himalaya (Gyps himalayensis). Al arroyo que recorre el fondo del valle acuden a beber muchos pájaros de las cercanas cumbres, incluyendo especies como el camachuelo bonito (Carpodacus pulcherrimus), mientras que en las laderas, al lado de las abundantes pikas de Pallas (Ochotona pallasi) se dejan ver el colirrojo dáurico (Phoenicurus auroreus) y los acentores pardo (Prunella fulvescens) y mongol (P. koslowi), al lado de los más familiares acentores alpinos (P. collaris), gorriones alpinos (Montifringilla nivalis) y treparriscos (Tichodroma muraria), aquí muy confiados y fáciles de fotografiar. En paseos por las zonas de cumbres intentaremos ver al espectacular perdigallo altaico (Tetraogallus altaicus), así como al carnero argali (Ovis ammon) y al íbice siberiano (Capra sibirica).

 

Terminaremos el viaje en Ulan Bator, con tiempo para efectuar compras, visitar si se quiere algún museo, tener una buena cena de despedida y asistir a un espectáculo de folclore mongol, con sus increíbles cantos difónicos.

 

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Itinerario

Día 1: Llegada a Ulaanbaatar

 

Día 2: Ulaanbaatar – Delgerkhaan (provincia de Khentii)

 

Día 3: Montañas de Khentii – Bor Undur

 

Día 4: Bor Undur – Río Kherlen

 

Día 5: Río Kherlen – Gun Galuut

 

Día 6: Parque Nacional de Terelj

 

Día 7: Parque Nacional de Terelj – Ulaanbaatar

 

Día 8: Ulaanbaatar – desierto del Gobi – cantiles de Bayanzag

 

Día 9: Bayanzag – dunas de Khongor

 

Día 10: Dunas de Khongor – Yoliin Am

 

Día 11: Yoliin Am – Dalanzadgad

 

Día 12: Dalanzadgad – Ulaanbaatar

 

Día 13: Regreso

 

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Qué incluye

  • Vuelos internosSI
  • Alojamiento: Hotel**** en Ulan Bator en habitación doble (3 noches), en campamentos de gers/yurtas (7 noches) y en tienda de campaña (2 noches)SI
  • Transporte durante el viajeSI
  • Guía guía local especializado en naturalezaSI
  • Pensión completaSI
  • Entradas a lugares de interés y parque nacionalSI
  • Excursión en camelloSI
  • Seguro básico de viajesSI
  • Vuelo internacionalNO
  • VisadoNO
  • BebidasNO
  • PropinasNO
  • Cualquier otro servicio no descrito como incluidoNO

 

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Fotos

El país

En el corazón de Asia, la Tierra del Cielo Azul depara al viajero una experiencia inolvidable. Sobre todo si gusta de las extensiones inmensas y poco pobladas ya que, con una superficie el triple que la de España, el país cuenta con apenas con tres millones de habitantes, la mitad en la capital, Ulán Bator.

 

No todo son estepas en Mongolia. Los bosques cubren un 11% de la superficie y los contrastes en el paisaje son más que notables a medida que se viaja desde el desierto del Gobi, en el sur, hasta el espectacular lago Khovsgol en el norte, entre montañas cubiertas de piceas y alerces. En el Altai, las cumbres más elevadas sobrepasan los 4.300 metros. Abundan los lagos y las aves acuáticas.

 

La ganadería, a base de vacas, cabras y ovejas, pero también con abundantes yaks y camellos bactrianos, es la actividad humana predominante. Viendo a los pastores a caballo no es difícil rememorar a las hordas de Gengis Kan y Kublai Kan que en el siglo XIII extendieron el imperio mongol sobre buena parte de Eurasia. Pero los nómadas de hoy en día son sumamente hospitalarios y enseguida nos abren las puertas de sus yurtas (gers) y ofrecen leche de yegua en señal de bienvenida.

 

El emplazamiento continental y la elevada altitud media del territorio, responsables de un clima muy frío la mayor parte del año, aconsejan la visita entre mayo y septiembre. Incluso entonces la sensación del naturalista, entre flores de edelweiss y mariposas apolo, es la de encontrarse en terreno de alta montaña. Grulla damisela, cisne cantor, quebrantahuesos, águila esteparia, ganga de Pallas, collalba isabel… son solo algunas de las muchas especies de aves que se pueden disfrutar.

 

Además de la observación de fauna y flora, no faltarán en el transcurso del viaje otras actividades, desde montar a caballo o en camello a bañarse en pozas termales, visitar recónditos monasterios budistas, o disfrutar de la comida y del folclore mongol, en particular de su evocador canto difónico.

 

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Precio aproximado 3.500 €

O, si lo prefieres, llámanos

+34 636 432 846


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