Sri Lanka

Descubre la isla de las especias, la Perla de Oriente


  • Precios de referencia para grupo con vuelos incluídos
  • Estación recomendada: invierno
  • A la carta

El viaje

En este viaje vamos a intentar un equilibrio entre historia y arte por un lado y naturaleza por otro. En su primera parte, que transcurrirá por las ciudades históricas al norte de las montañas, predominarán como es lógico los intereses del primer tipo, mientras que en la segunda parte, junto a la costa sur, nos centraremos sobre todo en la observación de aves y otros animales. Trataremos también de acercarnos en lo posible al conocimiento de las costumbres locales y la gastronomía del país.

Itinerario

Día 1: Salida del vuelo.

 

Día 2: Llegada a Sri Lanka, aeropuerto de Bandaranaike, Negombo y traslado al hotel.

 

Día 3: Desayuno y viaje a Sigiriya, cuya montaña sagrada se incluye en la lista del Patrimonio Mundial de la Humanidad por su enorme interés arqueológico. Por la tarde, paseo para observar aves y otros animales en el entorno, una zona representativa del bosque seco del este de la isla.

 

Día 4: A primera hora de la mañana, visita al yacimiento arqueológico. La montaña es un imponente pitón volcánico que se eleva 370 m sobre las tierras circundantes, y los restos de las edificaciones que la coronan se remontan, según se cree, al siglo V. A destacar, un fantástico conjunto de pinturas al fresco y los restos de un gran león de piedra entre cuyas garras arranca la escalinata de acceso a la cima.

 

Por la tarde visitaremos las ruinas de Polonnaruwa, también Patrimonio Mundial de la Humanidad. Son los restos de la capital medieval del país, que tuvo su apogeo hacia los siglos XII y XIII. Probablemente la más impresionante de las Ciudades Antiguas de Sri Lanka, en Polonnaruwa sobresalen el palacio del rey Parakrama I el Grande, el enorme embalse –de 2.500 ha- construido por este mismo rey, la capilla circular de Vatadage y las tres grandes imágenes de Buda, talladas en granito, de Gal Vihara. Por la zona se pueden ver aves como calaos (Ocyceros gingalensis), barbudos (Megalaima spp.), koeles (Eudynamys scolopacea) y cotorras (Psittacula spp.), además de monos langures (Semnopithecus priam), varanos (Varanus bengalensis) e incluso elefantes (Elephas maximus).

 

Regresaremos a dormir a Sigiriya.

 

Día 5: Viaje a la ciudad de Kandy. En el camino, parada en los templos budistas de Dambulla, excavados en la roca de una montaña a 160 m de altura y con un impresionante conjunto de estatuas y pinturas, muchas del siglo I. La comida, más adelante en la misma carretera, tendrá lugar en un “jardín de especias” donde podremos ver y fotografiar plantas de canela, vainilla, cardamomo, clavo, pimienta, nuez moscada, jengibre y varias otras de las especias cuyo cultivo, todavía importante en nuestros días, atrajo a Ceilán en el pasado a los navegantes árabes y europeos.

 

Ya en Kandy, la segunda ciudad administrativa más importante de Sri Lanka y probablemente la más bonita, visitaremos por la tarde su famoso Templo del Diente Sagrado y asistiremos por la noche a un espectáculo de música y danza típicas. Cena y alojamiento en un hotel de la ciudad.

 

Día 6: Visita por la mañana a los Reales Jardines Botánicos, fundados en 1816. Se emplazan en la localidad de Peradeniya, a unos 6 km de Kandy, cubren 60 ha y contienen una extraordinaria colección de plantas tropicales de todo el mundo. Son también, como es lógico, un excelente lugar para la observación de aves.

 

Desde aquí viajaremos a Nuwara Eliya, en las montañas al sur de Kandy, a casi 1.900 m de altitud. Por su excelente clima fue el lugar preferido de los británicos para escapar de los calores durante la estación seca, de manera que está repleta de lujosas mansiones coloniales. En el camino pararemos a visitar una plantación y factoría de té, otro de los productos que desde antiguo hicieron mundialmente famosa a la isla de Ceilán.

 

Una vez en Nuwara Eliya, ya a media tarde, recorreremos la ciudad deteniéndonos en particular en el parque Victoria, un lugar privilegiado para la observación de aves, con especies endémicas como el papamoscas de Ceilán (Eumyias sordidus), el bulbul orejudo (Pycnonotus penicillatus) y el anteojitos cingalés (Zosterops ceylonensis), al lado de invernantes como la lavandera forestal (Dendronanthus indicus), la pita india (Pitta brachyura) y el raro papamoscas de Cachemira (Ficedula subrubra).

 

Día 7: Dedicaremos este día a las zonas de más altitud de la isla, visitando el parque nacional de Horton Plains, situado en una meseta a 2.100–2.300 m. En sus extensos pastizales es posible observar manadas del ciervo sambar (Rusa unicolor), mientras que en los bosques nublados encuentran refugio el mono langur de cara púrpura (Semnopithecus vetulus) y la ardilla gigante de Ceilán (Ratufa macroura), así como un buen número de especies de aves que incluyen a las endémicas paloma de Ceilán (Columba torringtoni), zarzalero de Ceilán (Elaphrornis palliseri) y arrenga de Ceilán (Myophonus blighi). La flora es espléndida, con un registro de casi 750 especies y una alta proporción de endemismos.

 

Día 8: Después de desayunar nos pondremos en camino hacia el sur de la isla, hasta la localidad de Tissamaharama, cerca ya de la costa y estratégicamente situada entre los afamados parques nacionales de Yala y Bundala. Tardaremos en llegar unas cinco horas, pero las vistas que vamos a disfrutar harán entretenido el viaje. Por la tarde visitaremos un excelente humedal, el lago Tewa, en realidad un embalse construido en la época de esplendor de Tissamaharama, cuando fue capital del reino cingalés de Ruhuna hacia el siglo III antes de Cristo. Entre las muchas especies de aves ligadas al agua se pueden destacar aquí al búho pescador de Ceilán (Ketupa zeylonensis), el alción picocigüeña (Pelargopsis capensis) y la jacana colilarga (Hydrophasianus chirurgus).

 

Día 9: Madrugaremos mucho para estar a primera hora a las puertas del cercano parque nacional de Yala, el más antiguo y espectacular de Sri Lanka. El recorrido, en vehículo todoterreno, tipo safari, intentará ante todo la observación de los mamíferos más grandes y emblemáticos de la isla: elefante, oso bezudo (Melursus ursinus), búfalo acuático (Bubalus arnee), ciervo chital (Axis axis)… y por supuesto el leopardo (Panthera pardus), la especie por la que se conoce mundialmente a este parque. Las oportunidades para fotografiar animales, tanto mamíferos como aves, son muchas, en particular en los puntos adonde acuden a beber.

 

Día 10: Toca hoy la visita al parque nacional de Bundala, una zona Ramsar pegada a la costa donde en una extensión de más de 60 km2 el bosque seco alterna con albuferas, esteros, canales y salinas, y donde la lista de aves acuáticas que se pueden contemplar es tan impresionante como las cifras con que algunas se presentan durante los meses de invierno. Hay además elefantes, búfalos y buen número de cocodrilos (Crocodylus palustris y C. porosus). De nuevo nos moveremos en un todoterreno y gozaremos de muy buenas oportunidades para fotografiar o filmar animales.

 

Día 11: Nos desplazaremos hacia el oeste para visitar el bosque lluvioso de Sinharaja, en cuyas proximidades pasaremos dos noches. Se trata de una reserva forestal de casi 20.000 hectáreas que supone la mayor y mejor extensión que queda del bosque tropical original en todo el país, lo que explica que haya sido declarada Reserva de la Biosfera y Patrimonio de la Humanidad. No hay mejor lugar para observar a las aves endémicas de Sri Lanka. En el camino haremos una parada junto al parque nacional de Uda Walawe, famoso por su importante población de elefantes. De hecho, tenemos programada una visita a un centro donde se cuida de elefantes huérfanos hasta su posterior suelta en la naturaleza.

 

Día 12: Día dedicado a la pausada exploración, a pie, del bosque de Sinharaja, con atención a las múltiples manifestaciones de su exuberante naturaleza, pero sobre todo a las especies más importantes de aves endémicas, entre ellas el gallo de Ceilán (Gallus lafayettii), el malcoha carirrojo (Phaenicophaeus pyrrhocephalus), el cucal de Ceilán (Centropus chlororhynchus), el autillo de Thilo Hoffmann (Otus thilohoffmanni, descubierto en 2004), la cimitarra cingalesa (Pomatorhinus melanurus) y la espectacular urraca cingalesa (Urocissa ornata).

 

Día 13: Viaje a la costa hasta la localidad de Mirissa, en la punta más meridional de la isla. En el camino visitaremos otra interesante y turística ciudad, Galle. También aparece en la lista del Patrimonio de la Humanidad, esta vez debido sobre todo a los restos fortificados que dejaron en ella los colonizadores europeos, primero los portugueses en el siglo XVI y luego los holandeses en el XVII.

 

De Mirissa lo más interesante es la playa, una de las más grandes y bonitas de la isla. Aquí el alojamiento está previsto en el hotel Paradise Beach Club, con excelentes vistas al mar.

 

Día 14: Salida opcional al mar desde Mirissa, dedicada a la observación de cetáceos. Esta localidad se considera como la mejor del mundo para observar a la mayor de las especies de ballenas que existe, el rorcual azul (Balaenoptera musculus), que con facilidad supera los 25 m de longitud y las 100 toneladas de peso, siendo altas las posibilidades de dar con ella entre los meses de diciembre y abril. También es posible ver cachalotes (Physeter catodon), delfines (Stenella longirostris) y tortugas marinas, además de, por supuesto, algunas aves marinas. El coste de la salida se estima en unos 50 euros. Quienes lo prefieran pueden permanecer en Mirissa, disfrutando del hotel y la playa.

 

Regreso al hotel de Mirissa para comer, y viaje por la tarde hasta el aeropuerto de Negombo.

 

Día 15: Salida del vuelo de vuelta.

 

+ Ver el itinerario completo

Qué incluye

  • Vuelos y tasas aeroportuariasSI
  • Transporte en el minibus con A/C y aguaSI
  • Entradas a lugares culturales y parques nacionales descritos en el programaSI
  • Guía desde España: Eduardo de JuanaSI
  • Guía local experto en aves y naturalezaSI
  • Propinas en hoteles y conductores de jeep en parques naturalesSI
  • Seguro médico básico internacionalSI
  • Visado y gestión del mismoSI
  • Documentación de viaje (incluyendo un check list de aves de Sri Lanka con nombres en español)SI
  • ComidasNO
  • Propinas a guías y conductoresNO
  • Excursión opcional a ver ballenas (unos 50€)NO
  • Otros servicios no especificados como incluidosNO

 

+ Ver todos los servicios incluidos

Fotos

El país

Bien merece el sobrenombre de Perla de Oriente esta hermosa isla tropical, antes llamada Ceilán y antes aún, Serendib. Aunque su tamaño es reducido, comparable al de Irlanda, es bastante montañosa, con alturas que sobrepasan los 2.500 metros, y posee gracias a ello una apreciable diversidad de climas y formaciones vegetales. Hasta tiempos geológicos recientes estuvo unida al subcontinente Indio, lo que también explica mucho de su formidable riqueza biológica. Es uno de los 25 puntos calientes de biodiversidad del globo, con proporciones de especies endémicas que llegan al 22% en los mamíferos y el 27% en las plantas fanerógamas.

Como en general ocurre en el sur de Asia, Sri Lanka está densamente poblada, con unos 20 millones de habitantes, pero cuenta con muchas reservas naturales y con toda una serie de parques nacionales, como los de Yala, Bundala y Uda Walawe, donde la experiencia de observar de cerca elefantes, búfalos, osos, leopardos, monos, ciervos y jabalíes recuerda en buena medida a la de los parques del este de África.

 

La abundancia de especias, como la nuez moscada, el clavo, la vainilla y la canela, atrajo ya en tiempos remotos a comerciantes persas y árabes y más tarde, a colonos portugueses, holandeses y británicos, que en mayor o menor medida dejaron en esta isla sus huellas. Al lado de las de antiguos imperios cuyos templos y fortalezas aún cabe admirar en ciudades como Kandy, Anuradhapura y Polonnaruwa, o en la renombrada roca de Sigiriya.

 

País multirracial y multicultural, a la vez cingalés y tamil, budista e hindú, sus gentes son sumamente acogedoras. Las infraestructuras turísticas son en general buenas, lo que permite disfrutar sin grandes desplazamientos no sólo de la naturaleza salvaje, sino también de cuidados jardines y plantaciones de té, espléndidas playas, excelente comida e interesante folclore, con manifestaciones tan famosas como la medicina ayurveda o el festival de Esala Perahera, en Kandy. Pocos países en el mundo proporcionan tanto al viajero inquieto.

 

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Precio aproximado 3.000 €

O, si lo prefieres, llámanos

+34 636 432 846


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